Apreciar la sencillez de las cosas y no volver al barroco.
La simplicidad, la desnudez, el vacío, el espacio, una mirada inocente, una sonrisa sincera.
¿Qué más se necesita?
Hacer que la propia vida sea arte.
Como dice Chillida:
"Con una línea el mundo se une;
con una línea todo se divide.
El dibujo es hermoso y tremendo."
El arte no debe ser complicado. Las cosas más simples también lo son.
